Cuando la depresión no responde a los tratamientos habituales

Investigadores de Mount Sinai han identificado qué conexiones cerebrales explican el alivio duradero de la estimulación cerebral profunda, una técnica experimental para depresiones que no mejoran con fármacos ni terapia. Publicado en American Journal of Psychiatry.
Qué es la estimulación cerebral profunda
Es un tratamiento experimental para depresiones graves que no han mejorado con medicación ni psicoterapia. Consiste en implantar unos electrodos en una zona concreta del cerebro, el cíngulo subcalloso, que envían pequeños impulsos eléctricos a los circuitos implicados en la depresión.
Qué han descubierto
Investigadores de Mount Sinai (Nueva York) reunieron datos de varios grupos de pacientes tratados en Estados Unidos y Canadá. Vieron que la mejoría duradera se relacionaba con estimular tres haces de conexiones cerebrales concretos, y que quienes no mejoraban tras dos años recibían menos estimulación en uno de ellos.
Para qué sirve
Estos resultados apoyan colocar los electrodos según el mapa de conexiones de cada cerebro, y no solo por referencias anatómicas. Este enfoque ya se está probando en un nuevo ensayo clínico.
Lo que hay que tener en cuenta
Sigue siendo un tratamiento en investigación, reservado a casos muy concretos, y la posición del electrodo no lo explica todo. Varios autores tienen relación con la empresa que fabrica el dispositivo. Publicado en American Journal of Psychiatry.
Fuente: ScienceDaily
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